domingo, 16 de septiembre de 2018

No estamos solos



No, no estamos solos. Es importante que lo sepas. Sentirse solo en los problemas que surgen en el día a día dificulta cualquier acción, dificulta ver lo bueno en lo que nos rodea y nos dificulta acercarnos a los demás.

Es importante que sepas que nadie, absolutamente nadie vive una vida sin dolor, ya sea físico, mental o ambos, nadie vive sin disgustos, sin decepciones, sin horas bajas. Es importante que lo sepas ya que hoy en día, a través de las redes sociales, es más fácil que tengamos la percepción de que los demás viven una vida “perfecta” y que sintamos que nunca alcanzaremos ese nivel. Piensa que, seguramente, estas personas vean tus páginas en redes y sientan lo mismo.

Pensando en esto se me ocurren algunas reflexiones:

1.-No dejar que me cree para mí misma unas expectativas de vida irreales.

2.-Aprender a fijar mi atención en las pequeñas cosas estupendas que pasan cada día y saborearlas.

3.- Cuando me sienta “fatal”, abrazar esa sensación, observar qué pensamientos me surgen, sentir mi cuerpo, aceptar que estoy en esa emoción y que está ahí para darme información. Escucharme.

4.- Cuando me sienta “estupenda”, abrazar la sensación, observar, sentir, aceptar y recordar lo que abracé, observé, sentí y acepté la última vez que estuve “fatal”. Escucharme para saber que soy la misma “estupenda” que estuvo “fatal”.

Al darte cuenta de que eres la misma persona, es más fácil que transites mejor por estos estados.

Al darte cuenta de que todos pasamos por estos estados, que nadie se libra, es más fácil que transites mejor por estos estados y que aprendas a ver a los otros como lo que son, como lo que tú eres: humanos.

Escúchate y aprende de ti.



domingo, 9 de septiembre de 2018

Cómo conseguir el cambio de chip






Hay dos momentos al año en los que nos hacemos propósitos de cambio: setiembre y enero. En un 89% de los casos estos propósitos de cambio se quedan en intenciones, pero esto quiere decir que en un 11% de los casos sí que se consigue.

Se ha escrito mucho sobre cómo podemos abandonar o crear hábitos, sobre el tiempo necesario para establecer un hábito y sobre las bases neurológicas en que se apoya esta nueva ciencia del hábito (1). Muchísimos estudios, cursos, artículos y libros que reflejan nuestro inmenso interés por mejorar. Esto es bueno (que nos interese cambiar cosas en nuestra vida).

Lo primero que necesito: MOTIVACIÓN. Si el cambio que quiero en mi vida no tira suficiente de mí, no podré vencer la resistencia por mucha estrategia que ponga en marcha. Si no hay motivación, habrá demasiado desgaste.

¿Y la motivación cómo nace? ¿Se me aparece? (2) En algunos casos puede surgir, pero en otros muchos la hemos de trabajar, la hemos de buscar, la hemos de desarrollar y conectarla con el hábito que queremos desarrollar. Si no conseguimos esta conexión va a costarnos demasiado cumplir con nuestro propósito.

Te pongo un ejemplo: todos sabemos de la importancia de dormir lo suficiente, pero el entenderlo a nivel intelectual no nos ayuda a establecer el hábito, solamente lo estableceremos firmemente si conseguimos conectarlo con lo que nos importa en la vida.

En el primer caso (entrevista con Bruno Hortelano, campeón de Europa de los 200 metros) leemos: “[...] entendí que si un día, para recuperarme, tenía que dormir 12 horas y luego echarme la siesta, también estaba entrenando [...]”


En el segundo caso (prólogo del libro de Emma Roca “Esport amb seny”) leemos “[...] comprendió rápidamente el significado del sueño y del descanso, su “entrenamiento silencioso”, y puso en práctica con rigor todos los consejos que le dimos [...]”


Dos deportistas, que en un momento dado conectan el sueño, el dormir, el descanso con algo importante para ellos: su rendimiento, su deporte. En el momento en que hacen esta conexión, no desde la cabeza, sino desde el “corazón”, el hábito se instala más fácilmente.

Y me recuerda un artículo que leí hace tiempo sobre el cambio, escrito por John Kotter, en el que escribía “Lo que conecta con la emoción cambia el comportamiento o refuerza el comportamiento ya cambiado” (3)

Así que busca la conexión entre el cambio que quieres introducir en tu vida y alguna de las cosas que más te importan, te facilitará estar entre el 11% de los casos que sí lo consiguen.








(1)Te anoto algunos estudios interesantes, pero hay muchísimos más....: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ejsp.674


(3) The Heart of Change – Appealing to the Heart, Not the Mind – John P. Kotter, Dan S. Cohen