domingo, 12 de febrero de 2017

3 MITOS QUE PUEDEN ARRUINAR TU VIDA (3)


Hoy te hablaré del MITO 3.

MITO 3: una vida mejor es la que está guiada por la búsqueda de la felicidad

Nuestro entorno es cada vez más complejo, tenemos más opciones, más información, todo va más rápido y es más incierto y más difuso. Este entorno requiere unas habilidades diferentes a las que requería un entorno en el que se tenía claro el camino: venir al mundo en una familia estructurada y estable, estudiar, aprender un oficio o ir a la universidad, un trabajo para toda la vida, formar una familia, hijos, nietos, … En general no se planteaban muchas decisiones, ni se tenía que elegir entre múltiples opciones a todos los niveles. Ahora es distinto, es mucho más lo que nos exigimos, y se requiere de nosotros que sepamos navegar en este nuevo entorno cuando nadie nos ha entrenado para ello.

¿Y que tiene que ver esto con la búsqueda de la felicidad?

En este entorno se ha generado una expectativa personal que añade un punto de exigencia adicional: ser feliz. Queremos ser felices. Se nos dice constantemente que cuando seamos felices estaremos más sanos, tendremos más éxito personal y profesional, nos sentiremos muy bien y todo irá de perlas. No nos conformamos con simplemente “ir tirando”. Incluso en las empresas estamos ya viendo puestos que se denominan “responsable de la felicidad” (1), y es que ¡¡TIENES QUE SER FELIZ!! sino, algo falla. Ese es el mensaje: una verdadera tiranía, la tiranía de la felicidad (2).

Ponerte como objetivo buscar la felicidad en un entorno tan complejo y cambiante como el nuestro puede fácilmente llevarte a la frustración (3). Y es que, en tu vida, hagas lo que hagas, sucederán cosas agradables y cosas desagradables, tú no tienes control sobre las situaciones que te vas a ir encontrando.

Y aunque sí puedes gestionar tu actitud ante lo que te suceda ¿Te garantiza eso ser feliz? Pues no, lo siento mucho. Gestionar adecuadamente tu actitud te garantiza transitar por estas situaciones con serenidad y claridad, pero la situación será la que sea, y pensar que podemos relacionarnos con situaciones, pensamientos y emociones duras simplemente escogiendo ser felices es un error.

Incluso una vida feliz no puede ser sin una medida de oscuridad, y la palabra “felicidad” perdería su significado si no estuviera equilibrada por la tristeza” Carl Jung

Vivir consiste en dar cabida a todo, dar espacio a la tristeza, al miedo, a la ira, al igual que das espacio a la alegría. Cada emoción está ahí para darte una información, tiene una función, y es la de ayudarnos a tomar decisiones. Ignorar o tapar aquello que nos desagrada no es una buena estrategia, como, por supuesto, tampoco lo es dejarse atrapar por ello.

Ya ves, para nada se trata de buscar, ni de fijarte como objetivo ser feliz, ni tan siquiera decidir ser feliz. Se trata de aprender a relacionarte con lo que te suceda de la mejor forma posible. Es como navegar en el mar, habrá días de calma chicha, días de tormenta, días en que sople viento favorable y días en que el viento soplará en contra. La diferencia entre llegar a destino o naufragar estará en la habilidad y conocimientos del navegante.

Y, sobre todo, olvídate de “aquí nadie está triste” o “debes ser fuerte” o “hay que ver la parte positiva” … no nos estamos permitiendo estar en aquellas emociones que nos desagradan. Las tapamos, las negamos o nos instalamos en ellas. No se entiende la vida sin todo: lo que nos gusta y lo que no nos gusta. Entendamos pues que nuestra vida se caracteriza por los contrastes, aceptemos tanto las situaciones agradables como las desagradables, aprendamos a gestionarnos en todas ellas para así vivir una vida que valga la pena.

¡Hasta el próximo domingo! Pasa una feliz semana.

Notas y recursos adicionales


(1) Mensaje a las empresas: ¿es qué no hay empleados muy poco productivos que sean tremendamente felices? Así que ojo con lo que os venden… Este tipo de intervenciones hay que abordarlas con mucho sentido común.


(2) Se ha generado una industria muy potente alrededor del bienestar, y los mensajes que emite, tipo “Just do it” pueden ser contraproducentes. Hay una reflexión que a mí me asusta y que es recurrente en este “negocio”: “Si piensas en positivo todo irá bien, y si no va bien, esto es porqué no estás pensando suficientemente en positivo”. Es decir, en caso de que falle la técnica, el culpable eres tú. No te dejes engañar por esto.

(3) No es de extrañar que según la World Health Organization En 2017 la depresión es la primera causa de discapacidad a nivel mundial”. En 2011 la predicción era que se situara como primera causa en 2030, así que va más rápido de lo que se preveía.  http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs369/en/







domingo, 5 de febrero de 2017

3 MITOS QUE PUEDEN ARRUINAR TU VIDA (2)



Hoy te hablaré del MITO 2.

MITO 2: una vida sin deseo es una vida mejor


Una vida sin deseo, una vida sin placer… suena a anhedonia ¿no?, y anhedonia es uno de los síntomas de la depresión profunda. Una vida con anhedonia no creo que sea para nada una vida mejor…



Hoy en día si te mueves, o lees libros, o artículos, en el ámbito de crecimiento personal, aparece a menudo el tema del deseo. Es más, si estás metido más a fondo en temas relacionados, o que beben de raíces budistas, seguro te habrá aparecido el tema de huir del deseo y de la aversión como un requisito sine qua non para alcanzar una vida plena (1).

Los sistemas fisiológicos que gobiernan nuestro reconocimiento, aprendizaje y respuesta ante lo que nos repele o asusta y ante lo que nos atrae, se ocupan de alejarnos de aquello que interpretamos como peligro, y de impulsarnos hacia aquello que creemos asegura nuestro bienestar y supervivencia (2).

Estos dos sistemas, potentes desencadenantes de comportamiento, han sido diseñados a lo largo de la evolución humana para mantenernos a salvo y saludables. El problema está en que fueron diseñados para entornos que ya no existen, y es fácil, muy fácil, que lo que sirvió en su momento ahora ya no solamente no sirva, sino que pueda jugar en nuestra contra.

Así que deseo y aversión son requisitos indispensables para vivir. Lo que va a llevarnos a una vida plena será cómo regulemos estos sistemas, de modo que nos sirvamos de ellos para mejorar nuestra vida evitando que nos lastren. Ahí está el camino a seguir, conocer cómo funcionan, darse cuenta de cómo aplican a uno mismo, y diseñar las estrategias adecuadas para sacarles el máximo provecho.

Vivir una buena vida, una vida que valga la pena, no significa pues renunciar a los deseos, significa precisamente lo contrario: significa aceptar tus deseos (3), reconocerlos, entenderlos, de forma que puedas escoger qué deseo persigues y hasta qué punto lo persigues. Significa encarrilar tus deseos de forma positiva y productiva. Significa darte cuenta de tus deseos de forma que canalices esa energía, ese motor, en la dirección adecuada.

Podrán decirte que, si reduces tus deseos, también reducirás tus desengaños, y eso es así. Pero hay una contrapartida, siempre la hay: sin deseo tampoco habrá pasión. Y, a veces, muchas veces, sentir pasión bien vale el riesgo de pasar por un desengaño (4).

¡Hasta el próximo mito! Pasa una feliz semana.

Notas y recursos adicionales

(1) Si te fijas bien, aunque hay citas atribuidas a Buda como: “Del deseo surge el dolor; del deseo surge el miedo.  Para aquel que está libre de deseo ni hay dolor ni mucho menos miedo”, Buda hablaba más bien del apego. Creo que el apego sería más asimilable a la adicción. Y ahí sí que surgen problemas. Te dejo un artículo interesante de Harvard sobre el tema: http://www.health.harvard.edu/newsletter_article/how-addiction-hijacks-the-brain

(2) Te dejo también un artículo de Stanford sobre estos circuitos: http://worldview.stanford.edu/blog/ask-neuroscientist-fear-reward-and-decision-making-tug-war

(3) Otro tema que me parece interesante es la diferente valoración que se hace entre el deseo de cosas o experiencias “materiales” y el deseo de cosas “elevadas” o “trascendentes”. Creo sinceramente que hay que darse permiso para celebrar las cosas materiales. Cuando estas cosas ni te definen ni te poseen, mejoran tu vida y la de otros.

(4) Pasar por desengaños, al igual que por fracasos, no es para nada malo, forma parte de nuestro aprendizaje.